El currículum que nadie nos ha enseñado a escribir

Llega un momento en la vida profesional en el que tienes mucho más que contar que lo que cabe en un currículum. Has aprendido, resuelto problemas, acompañado a personas y superado situaciones que no aparecen en ninguna casilla. Sin embargo, cuando necesitas avanzar o volver a empezar, puede que nadie llegue a conocer esa experiencia. ¿Cómo hacemos visible todo lo que somos capaces de aportar?

Cuando el evento termina, ¿qué queda?

Un evento termina cuando se va el último invitado. O eso parece. Después llegan el desmontaje, el silencio, el cansancio y esa extraña sensación de volver a la normalidad después de haber vivido durante horas algo que llevaba semanas preparando. Con los años he aprendido que también hay mucho que contar sobre lo que queda cuando ya no queda nada montado.

La única boda que nunca pude organizar como cliente

Después de 22 años organizando eventos, este sábado me tocó organizar uno muy especial: el nuestro. Edu y yo decidimos hacerlo a nuestra manera, sin seguir el guion habitual de una boda. Ayuntamiento, vermut, familia, reencuentro, café y tardeo. Y mucha lluvia. Descubrí que una experiencia no tiene que ser perfecta para ser exactamente la que querías vivir.

45 vendimias: el tablero de una vida

Hay cumpleaños que se celebran con una tarta y otros que se celebran mirando fotografías viejas. Este año hice un panel de corcho y empecé a llenarlo con imágenes de mi vida. Mientras colocaba cada foto entendí algo que quizá había olvidado: una vida no se mide en años, sino en las historias que vamos acumulando.

Las butacas vacías también forman parte del evento

Hay un momento en cualquier evento que casi nadie ve. Las luces están preparadas, el escenario espera y las butacas todavía están vacías. Para quien llega después, todo parece listo. Para quien lo ha organizado, ese silencio está lleno de cosas: nervios, comprobaciones, dudas, decisiones y esa sensación extraña de saber que ya no queda mucho más por hacer.

La comodidad es el peor enemigo de la creatividad

La inteligencia artificial puede ayudarnos muchísimo, pero también puede hacernos más cómodos. Una reflexión sobre creatividad, aprendizaje y la importancia de seguir pensando por nosotros mismos.

Nunca dejes de ser alumno

Dejé los estudios reglados hace muchos años, pero nunca dejé de formarme. Hoy estudio Marketing y Publicidad y sigo convencida de que, después de 22 años trabajando, la curiosidad y las ganas de aprender siguen siendo imprescindibles.

La creatividad no se estudia. Se cultiva.

Después de 22 años organizando eventos, cada proyecto sigue enseñándome algo. Marzola me ha recordado que la creatividad no siempre consiste en tener una gran idea, sino en saber encontrar otra manera cuando las cosas cambian.

Lo que nadie te dice sobre liderar equipos

Liderar un equipo va mucho más allá de organizar tareas o dar instrucciones. Después de 22 años he aprendido que implica tomar decisiones difíciles, gestionar emociones y conseguir que cada persona encuentre su lugar sin perder el respeto por los demás.